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Los especiales


Incertidumbre y confusión

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18 de Mayo del 2020

Red Política Raúl Merced Lares El presidente López Obrador no sólo comenzó tarde para enfrentar la pandemia del coronavirus Covid-19 en el país (tan es así que a estas alturas de la pandemia se siguen dando manifestaciones de médicos y enfermeras que demandan equipo médico e insumos para su protección en la atención de pacientes con Covid-19). También está terminando antes de que se haya registrado el pico de la pandemia, ya no se diga durante la disminución del riesgo o de contagios, como se hace acertadamente en otros países. Por lo pronto, en el regreso a la llamada “nueva normalidad”, el gobierno lopezobradorista ha generado incertidumbre y confusión debido a las fechas que estableció para cada una de las etapas de reactivación productiva, económica e incluso escolar. De esta manera, mientras los estados están determinando que el ciclo escolar 2019-2020 concluirá en casa de manera virtual y ya no se regresará a la escuela a las clases presenciales, sale el secretario de Educación, Esteban Moctezuma Barragán, para recordar que el regreso a clases se dará cuando el semáforo de alerta del COVID-19 esté en color verde y que en todos los centros escolares habrá filtros para evitar contagios del virus. Es decir, que el gobierno federal sí está contando con el regreso de los alumnos a la escuela en el presente ciclo escolar, quizá en la segunda quincena de junio o primera de julio. Esto quiere decir que el regreso a los salones en el presente ciclo escolar es posible, siempre y cuando la situación epidemiológica disminuya, contrario a lo que vienen decidiendo los estados, entre ellos Puebla, en donde el gobernador de Morena fue más allá y declaró que los alumnos no van a regresar a las clases presenciales y hasta ya estaban aprobados. Por lo pronto, el gobierno de López O. lucra políticamente con la pandemia al calificar de manera oficial y subliminal a los municipios que no tienen coronavirus como los “municipios de la esperanza”, lo cual coincide con el slogan que el partido del presidente usó en la campaña electoral del 2018: “Morena, la esperanza de México”. Este lunes 18 se reanuda la actividad en esos municipios y el gobierno federal estableció un período del 18 al 30 de mayo para preparar el reinicio de actividades productivas y económicas para el uno de junio, lo cual ha sido interpretado que a partir de este lunes 18 pueden reiniciar estas labores. Y aunque el gobierno de López O. haya aclarado que estas semanas son de preparación y no para reiniciar actividades, seguramente la planta productiva y de servicios reactivará su actividad desde esta semana bajo ciertas medidas sanitarias. Con tal esquema confuso e incierto, el gobierno de López O. empujó más a la gente a romper el confinamiento y salir a la calle, pensando que el riesgo ya está pasando y que la pandemia viene en descenso, cuando es lo contrario. Y digo más porque desde hace casi tres semanas la gente se viene relajando luego de que el presidente dijera falsamente que había domado la pandemia y el subsecretario de Salud le hiciera segunda diciendo después que se había aplanado el coronavirus. Lo preocupante es que esta indolencia, torpeza e irresponsabilidad del gobierno federal seguirán costando más vidas y más contagios. En Colima se ha tornado difícil, riesgosa, la decisión sobre las fechas para reanudar actividades, no obstante que es el estado con las cifras más bajas en número de casos (71 al 17 de junio), aunque con una letalidad por arriba del promedio nacional con 9 defunciones. Sin embargo, la semana pasada se registró un aumento importante de contagios, haciendo recordar que podemos pasar a la fase 3 (epidemia) del coronavirus. Me parece que el gobernador del estado esperaría cuál es el comportamiento del coronavirus durante esta semana en la entidad para tomar una decisión y cuya fecha clave apunta al uno de junio. Todo dependerá del comportamiento del Covid-19 y de la sociedad, pues es evidente que veremos en estos días a muchas personas que salen del confinamiento y saldrán a la calle debido a los equivocados y confusos mensajes que ha enviado desde hace dos o tres semanas el propio presidente, los cuales incluso fueran reafirmadas la semana pasada por la esposa del presidente al recurrir a la joyita de su esposo de que “ya se ve la luz al final del túnel”. Sin embargo, hay que apostarle a que la gente se mantenga en sus casas por unos días más –quizá hasta el 30 de mayo- y sólo salga en estos días si es necesario y con las medidas sanitarias que se han recomendado de usar cubrebocas, mantener sana distancia y evitar las aglomeraciones. En este sentido, se podría pensar que localmente se requiere más cooperación de los manzanillenses porque ese municipio es desde hace semanas el epicentro del coronavirus en el estado. Pero no sólo eso. El gobierno federal y las empresas portuarias e incluso el gobierno del estado deben ponerse de acuerdo para aplicar medidas más estrictas a las personas que ingresan al puerto, como los traileros que provienen de entidades y de la Ciudad de México en donde la fase 3 de la epidemia está a plenitud con miles y miles de contagios diarios y cientos de fallecimientos. En el caso de Colima es necesario privilegiar la protección de la vida de las personas, evitando en los filtros sanitarios el ingreso de choferes de trailers que tienen los síntomas del coronavirus y que provienen de lugares muy riesgosos.



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